___Cinco definiciones urbanas___
CORREA DE PERRO: 1/ Hilo conductor entre la raza canina doméstica, la ciudad y su libertad. / 2. Prolongación artificial del cuello de los perros.
KIOSKO (también quiosco): 1/ Término peculiar por su libertad ortográfica que se refiere a uno de los planetas de palabras. Pertenece a la constelación «Prensa» junto a los demás planetas: «Libreril», «Bibliótecon» y «Hemerotecurio». Los cuatro giran en torno a la estrella «Literus». 2/ Claustrofóbico lugar de trabajo de dispensadores de revistas y periódicos, cupones y/o billetes de transportes.
METRO: 1/ Conjunto de sangre y venas de la urbe que a simple vista no existe pero que cuya ausencia impediría el funcionamiento normal de los sistemas locomotores de la ciudad. 2/ Red de comunicación que convierte la ciudad en un gran queso de grouyer de cemento. 3/ El mayor enemigo de la luz solar y los movimientos sísmicos. 4/ Lugar subterráneo donde la comunicación entre extraños se encuentra moralmente prohibida, a excepción de la comunicación visual.
MERCADO (entiéndase, de abastos): 1/ Paraíso reducido de la urbe en el que las normas y tratos humanos permanecen invariables a lo largo de los siglos. 2/ Espacio propenso para la volatilización sorpresiva de carteras de bolsillo. 3/ -illo: Espacio físicamente no definido pero específico temporalmente donde cada uno vende y compra propiedades espirituales.
POLÍGONO: 1/ Conjunto de viviendas o naves industriales habitado por seres humanos transmutados en fríos mecanismos creados en pos de la rentabilidad. 2/ Poligonías: Diferentes aspectos humanos o aristas físicas de dichos «personas-mecanismo».
¿Te animas a definir la ciudad a tu manera?

Distric 9 mezcla a la perfección el agobio y la tensión que generaría el hipotético hecho de convivir con extraterrestres en nuestro planeta. Pero no unos alienígenas adorables tipo ET, sino insectos gigantes que viven hacinados en campos de concentración en Sudáfrica y que comienzan a crear problemas en la convivencia con los humanos.
Hasta tal punto me lo he propuesto que hoy, al llegar al trabajo, me he encontrado con algunos compañeros que se reincorporaban a la redacción y, como me tienen aprecio -creo yo, quizá querían contagiarme...- se han levantado hacia mí a darme besos y abrazos. Yo he dado un paso atrás y les he dicho:
Me atacó el agua
A veces escucho música mientras hago el resto de cosas. Como ahora, por ejemplo, mientras escribo, y parece que ella me dicta secretamente, si no las palabras, sí el estilo, el ánimo, la elección de la esdrújula mal elegida. Un redoble de batería certero de Krupa, un sólo alocado de Miles, o una cuerda armoniosa de Hendrix son el esqueleto de mis letras.

