"Bang bang... y somos historia" (Teatro Alfil)

Ya está bien de llamar a todo humor inteligente, lo que estos cinco actores expusieron en el teatro Alfil (desgraciadamente hasta el 21 de enero) no revisa segundas tintas ni requiere hacer una mueca al reírse para dar a entender que nos ha costado pillarlo. Es humor simple, directo, hábil, barriobajero a veces, pero sin duda, genial. bang bang...y somos historia entretiene hora y media, no se hace larga, al contrario, es dinámica, manchada de un tufo tarantinesco abarrotado de palabrotas inocentes y una trama surrealista e interactiva. Paco Churruca, con un indiscutible aire al Tim Roth de Reservoir Dogs encabeza magistralmente un trío de hermanos que asaltan el teatro para atracar al público, y con el ánimo de, poco a poco, ir haciendo bolsa para finalmente dar el gran golpe en el Madison Square Garden y derrocar a los líderes mundiales. El ya conocido Fernando Gil (Noche H), actor antes que periodista-humorista encarna al hermano hipocondríaco, claustrofóbico, con crisis de ansiedad y cambios de humor desternillantes, y Diego Molero protagoniza el papel de hermano infantil, que clava hasta en la cara (sin ánimo de ofenderle). El guionista de la obra, el argentino Martín Gervasoni, es quien abre la primera escena y juega un papel fundamental en ella porque en torno a su persona se deducen los enfrentamientos entre los tres hermanos, caracterizadores y portadores de las grandes patologías del siglo: delirios de grandeza, hipocondrías y miedo a la madurez. ¿Quién no sufre al menos una de estas tres dolencias (aunque sea en silencio)?
La obra obtuvo una brillante crítica hace casi una década en Argentina recibiendo importantes premios y ha pasado por la calle del Pez con un gran éxito, lástima que ya haya terminado. Yo, por suerte, vi la última actuación. Seguidle la pista.




Escribe un comentario