Echando un vistazo por la red -harto de utilizar siempre los mismos buscadores he innovado y he optado por Google, por variar-; he hecho una breve selección de lo que podría ser lo mejor y lo peor de Madrid para el ciudadano de a pie. Primero viene lo peor y después lo mejor, para que se os quede buen sabor de boca. Añadid cualquier cosa que queráis a ambas

listas:

Lo Peor:

para quien viva en el centro de la ciudad quizá sea no poder ver mar ni montañas, sobre todo si eres de costa, hay quien lo lleva realmente mal; los delitos son algo común, es la ciudad que más sucesos registra en proporción a su población, el problema de la vivienda por todos es conocido

: comprar un piso en Madrid es 14 veces más caro que comprarlo en Varsovia, quizá para la mayoría de los conductores obligados, los atascos asumidos e improvisados –al parecer cuando llueve es enfermizo- y las obras convierten en un infierno la ciudad; también la contaminación, en 2006 Madrid dobló los límites de polución aconsejados por la UE y las obras de la M-30 promueven aún más el uso del transporte privado; el parquímetro se ha convertido en una amenaza, una multa en zona de carga y descarga + pago de la grúa + sacar el coche del depósito = 350 euros; la masa humana, hay quien no la soporta: contacto permanente en el metro, olores, gente a toda velocidad; el ruido que deriva de una ciudad de tales dimensiones –bocinazos, sirenas, frenazos, murmullos constante– se hace insoportable para muchos madrileños y visitantes. “Lo mejor de Madrid es marcharse”, Jesús Franco, director y guionista de cine. En unos años os digo.

Lo Mejor:

los extranjeros coinciden en que en Madrid hay trabajo, y los nuevos comercios suelen funcionar; la oferta cultural en cuanto a museos, espectáculos como teatro, cine, exposiciones de todo tipo, cursos de formación artística, etc., es de alta calidad y amplia; la juventud encuentra en la noche madrileña una de las más completas y variadas de la ciudad: todas las tendencias y estilos suelen contar con locales temáticos o destinados a tribus urbanas concretas, así como salas, oferta de sesiones, etc; en el punto opuesto a quienes se agobian con la masificación están quienes aman la calle, la música surge de pronto en una plaza, salir a recorrer Madrid sin rumbo te garantiza conocer una nueva zona, una nueva fotografía o inspiración artística –para el artista, una ciudad de sus características se convierte en una fuente de inspiración inagotable-; sus locales y bares, algunos históricos, otros de última moda, oferta gastronómica; muchos coinciden en que el paseo desde Bailén, pasando por el Palacio Real, los Jardines de Sabatini, por Plaza de España y el Templo de Debob, es uno de los itinerarios más bellos de la ciudad; la capacidad de engullir y canalizar gentes de todas procedencias y culturas la convierte en una ciudad abierta y receptiva que siempre ofrece una calle zona o persona por conocer. Y si te fijas en la gente, verás que más de los que crees están sonriendo...¡Ah! se me olvidaba lo mejor:TÚ :)