Homo Ordinatoris
Y creía que podría estar sin su ordenador, en esa casa rural, leyendo, escuchando el silencio ensuciado sólo por cantos de pájaros diurnos, llantos de grillos en la noche y diez o doce tópicos más propios de los bosques. Apenas llevaba un días y algo comenzó a retorcerle el estómago... pensaba constantemente en su portátil, solo sobre la mesa, pensaba en su bandeja de correo, llena hasta reventar, quizá de spam o quizá de información necesaria, que le iría de lujo para ir adelantando el trabajo de mayo... ese mes lleno de tareas.
Se inquietó, un poco al principio, peligrosamente después. Bajó al pueblo y buscó un cibercafé. Nada. Maldijo la decisión de no haber llevado el coche. Aún le restaban tres días para volver a la rutina de la oficina, del teléfono incansable, del mundo intratable de la arroba de ida y vuelta. Perdió el dinero abonado por la estancia. Ala noche ya había vuelto a la ciudad.
Las cuatro horas de autobús se le hicieron eternas.
Se arrepentía y se consolaba a la vez, pensando en lo mucho que merecería la pena adelantar las labores. En su ascenso.Entró en su casa, nervioso, tropezando en el umbral, tiró la maleta al suelo,encendió el ordenado. La pierna le temblaba. El dedo clickeaba sin tener dónde... Sesión / Oficina / Inicio / Outlook / Bandeja de entrada... Segundos intensos, llenos de impaciencia, ansiosos. Cero mensajes. Comprobó cada detalle. Todo funcionaba bien, no era un error. Nadie le había escrito en un día y medio. Nadie. Se quedó mirando la pantalla sin saber qué hacer. Inmóvil, escuchando el claxon irritadode un coche atrapado por otro en doble fila.




3 comentarios
leyendo este post me he acordado de que el otro día leí sobre una nueva adicción que consiste exactamente en esto, no poder pasar más de media hora (qué digo media hora ni cinco minutos) sin clickear para saber si tienes un nuevo mail... reconozco que a mi también me pasa, y eso que en mi casa no tengo internet y por eso me libro un poco más, pero no entiendo bien esa necesidad de estar conectado a todas horas, que podríamos comparar con la ansiedad que tenemos el día en que te dejas el movil en casa (¡horror, qué de personas te habrán llamado, qué de cosas importantes, etc! total para saber que, una vez más, casi seguro que no te ha llamado nadie)
En fin, que no sé si estamos todos locos, adictos a todo o se empeñan en hacernos unos locos adictos !!!!
Voy a mirar mi correo jejeje
2 abr 2007 | 07:18 PM
Gran texto Trifi... La verdad es que últimamente yo tb me estoy convierrtiendo en un hombre-portátil, en un hombre-proyecto. La alienación sigue aumentando y parece que preferimos no pensarlo.
A ti tb da gusto leerte. No dejes de escribir nunca [sé que no lo harás].
Un abrazo y gracias por el comment.
;)
4 abr 2007 | 03:39 PM
Hola, es un tema muy sugerente y desde luego actual. Hace unos días leí "ciertas medidas" tomadas para desintoxicar a jóvenes chinos de intenrnet. No se sabe la realidad del tema, lo cierto, es que puede llegar, sino a esos extremos, sí al menos a condicionar.
4 abr 2007 | 11:55 PM
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