La Coctelera

SIN RAICES A LOS 30

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Gajes del viajero (I)

Ver despegar tu avion no es algo saludable, sobre todo si lo ves desde fuera no desde dentro... me ocurrio en Praga, odisea, billetes caros, aunque milagrosamente no muchos, viajes eternos... pero tampoco es que perder el movil de camino al aeropuertosea lo que mas desea uno... y mucho menos que despues pierdan tu mochila al llegar alli. Esto ultimome ha ocurrido hace un par de horas en Edimburgo, donde ahora estoy. He pagado 1 libra por media hora de Internet para contactar con la gente a la que no podre llamar para encontrarme con ellos en esta bella ciudad, y como no quiero dejar ni un solo minuto aqui gratis a la maquina esta, pues os adelanto mis aventurillas... las contare con mas calma... ufff... alguien ahi arriba me debe un favor muuuuuuy gordo...

Saludos agridulces O_o

6 comentarios

  1. Bueno... intenta ver el lado positivo... es difícil que empeoren las cosas! Ya sólo te queda disfrutar, pues!

    Un saludo y pásalo bien por todos los que nos quedamos!

  2. se te echa de menos, tu paso fugaz y encima en esa ciudad tan hermosa como es Edimburgo me ha traído recuerdos ya que pasé allí casi dos años de mi vida...en fin, disfruta de sus calles, de las cervecitas y del fringe festival, que llegas justo justo para gozar. ya nos contarás a la vuelta. besos noiser.

  3. Oops, piedritas en el camino para un completo disfrute futuro.
    No te desanimes, todo hace parte del relato del viajero.
    Saludos

  4. Disfruta de la ciudad... es increible... y si puedes subir a los highlands hazlo xq dicen que son espectaculares... la mochila ya aparecerá... pero el recuerdo siempre quedará...

  5. Lau!

    Uy! Yo casi tengo un master en perder aviones, se me da más bien...
    Pero como me jacto de ser una chica de recursos, pues llamo a Peppetto para que me busque un trailer, y me cruzo Europa en camión.
    El perder el avión de vuelta es algo más complicado, porque Peppetto, aunque nos duela, no es omnipotente. Entonces es cuando, bajo la lluvia y con las botas al cuello, aparece en Bélgica un camión de Caravaca de la Cruz!! Yeah!
    Ya te contaré mi aventurilla en un diíta de playa, que nos debemos el uno a la otra.
    Deseandito estoy de que deis los detalles del viaje.
    Mientras tanto, este besico pa tí, prenda!!

  6. La delincuencia de la lluvia en los zapatos, las geografías sin escrúpulos, el whisky acompañado con whisky. Yo me quedo con cómo se te hundía la lengua en la oficina de caramelo hasta provocar un alud de temperaturas vikingas. Viaje de sonámbulos sin noche, escenarios criminales en los que se desvalijaron maletas por el placer de observar tallas inclementes, hostales satánicos, torres góticas, gaviotas de carretera, teatro en idiomas extranjeros, bares y rituales. El regreso en invierno es obligado.

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