La Coctelera

SIN RAICES A LOS 30

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Se hizo tarde

El despertador no ha sonado a su hora, o sí lo ha hecho pero él no lo ha escuchado. Culpa a los tapones de los oídos. Hace ocho minutos que tenía que estar en Orense 75, donde le han citado para la entrevista. Llama por teléfono y responde una secretaria. Es de las que cuando hablas con ellas te da la sensación de hacerlo con una de las cien máquinas que se alinean al pie de una cinta transportadora en las fábricas donde se realizan objetos en serie. Objetos metálicos, fábrica inmensa, eco seco y aplastante y seco y aplastante y seco:

-¿Sí? -seco.

-Buenos días, perdone. Soy Eduardo Mido, tenía una entrevista a las ocho y media, pero no encuentro taxi. ¿Podría decirle a Teresa Chacón que estoy llegando, por favor?

-¿Está usted en la calle, dice? -seco.

-Sí, en Atocha.

-Pues no se escucha tráfico -aplastante.

Eduardo se mira al espejo y se ve con el pijama rojo y blanco, parece que en su cabeza ha anidado una familia de pájaros y su voz es poco conviencente.

-Me he metido en un portal para llamar, se-ño-ri-ta, para no mo-les-tar-le. ¿Podría informar de mi retraso, por-fa-vor?

-La señorita Chacón se ha reunido. Estará ocupada hasta el jueves, ese día sale de viaje... ummm...y ya no volverá hasta el próximo viernes ¿eh? De todos modos, usted venía para el puesto de...¿? -aplastante, la máquina taladra un tornillo tras otro, implacable.

-Redactor junior.

-Ya, pues esa plaza quedará cubierta pasado mañana. Así que temo que ya no podrá realizar esa entrevista, ¿eh? -seco. Eduardo intuye una sonrisa al otro lado del aparato.

-Oiga, podría...

-Un segundo -un bip largo deja al interlocutor con la palabra en la boca y una melodía electrónica ofrece algo que podría identificarse como "El himno de la alegría". A los siete minutos, la secretaria vuelve a la conversación, en su mecánica función de poner tapa a los tarros, sin excusarse:

-¿Hola? -sequedad total -¿Qué me decía?

Eduardo calla durante tres segundos.

-¿Hola? -más sequedad.

-Sí, estoy aquí. Te decía que espero que te den mucho por culo y que te duela, seca de mierda.

Eduardo cuelga y se mira al espejo, acerca la cara. Se mira los dientes. Se mira los ojos. Suena su móvil. Cuelga. Lo apaga.

8 comentarios

  1. Bueno, pero ¿y lo a gusto que se ha quedado? total, para ser becario y no llegar ni a mileurista, con trabajos comprendidos entre llevar el café y ser el responsable de todo... Así se empieza un viernes de campeones!

    Buen texto, jejeje!

  2. Y ya está... hombre!

  3. es curioso como el poder se le puede subir a uno a la cabeza. aunque sea el trabajo más simple. mira a la policía. muchos se creen los salvadores del mundo y se creen que por llevar placa y uniforme son superiores a los demás. da poder a una mente que se cree inferior y se volverá peor que cualquiera de los dictadores de la historia.

    Es ley de vida. Mandar no significa gritar más ni ser más borde. Para saber mandar hace falta paciencia y educación. Como en todo.

    Mi más sincera enhorabuena por mandar a tomar por culo a la secretaria, o a quien menosprecie a cualquiera. Y no me vale la tipica excusa de "es que igual tiene un mal dia" porque la vida laboral y la personal deben de separarse...

  4. Siempre he creido que las secretarias tienen un problema común: son unas amargadas!! Es que vayas donde vayas! Una mala educación, una sequedad, una actitud borde... realmente hubiera respondido lo mismo! Están ahi para recoger y dar recados! No para juzgar si estás o no en la calle!! Aaaaaaaaah me has puesto de mala leche!! (No te preocupes q se pasa jijiji y no es culpa tuya... es culpa de ellaaaaaaaaaas abajo las secretariaaaaaaaaaaaaaaaas)

  5. ¿¿¿¿¿¿y esa boquita!!!¡ jejeje Sí, la verdad es que buscar trabajo ya es duro como para que encima te encuentres con gente que no vale para hacer el suyo. Pero me parece un final muy "seco" para el relato, socio. ¿Y si el redactor junior acaba de reconocer la voz sonriente del otro lado...?
    -"¿Elvira Pérez eres tú...?"
    -"¿Edu...?
    -"Joder, Elvira recordaba que tuvieras mal genio cuando estábamos en el colegio, pero no que fueras tan borde. Pues mira, aprovecho para decirte que te estuve buscando para devolverte tu preciosa colección de gomas de borrar. Una pena que no podamos vernos."

    ¡Y qué agradable sería colgarle el teléfono diciéndoles "tú te lo pierdes"! jejeje (¡un día tenemos que hacer un cuento a medias...!)
    Feliz finde y un abrazo!!

  6. Sí señor. Aplausos.

  7. bravo!!!
    me ha encnatado
    pd:qué te pasa con el tiempo?

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