Mala Idea
Caminaba dando vueltas a la idea, y vueltas y vueltas. Tantas vueltas dio que finalmente acabó por marearse.
Entonces se sentó a pensar sobre ello, a la orilla de la playa, tanto tiempo pensó, y pensó en la idea, que el sol, por mucho que le pesara, acabó por arreciar contra su voluntad y le asestó una insolación.
El golpe de calor fue tal que en casa, llenó la bañera de agua, echó hielo y se zambulló. Siguió reflexionando y reflexionando sobre la idea, tanto pasó en el agua helada que acabó por coger un resfriado que en minutos se agravó.

Se metió en la cama, se tapó con el edredón, y se quedó ahí cavilando, cabalando sus pensamientos, cabalgando esa idea que no se le iba de la cabeza.
Sudando, con la caja de pastillas más tiempo en la mano que a mano, comenzó a asumir que a la idea le estaban creciendo los colmillos y que su mirada ya no era sana. La idea se estaba convirtiendo en obsesión.
Decidió escribirlo, pero no tenía fuerza; después intentó contarlo, pero no tenía valor; imposible olvidarlo, pues no tenía salida.
Se quedó bajo el edredón y la idea se abrazó a él y le mordió. Ya no pudo volver a sacar la cabeza.




6 comentarios
interesante eso que has escrito hoy. me gusta!
saludos cordiales
Lumi
23 oct 2007 | 12:49 PM
Terrorífica descripción de cómo cualquier obsesión se adueña de nosotros! Casi da miedo! Un gran texto
Saludos!
23 oct 2007 | 12:59 PM
se me han puesto los pelos de punta cabrón!!
la desesperación y la obsesión se van de la mano hasta acabar con nosotros, débiles y frágiles ante el poder de nuestras propias mentes...nos someterán algún día...a veces creo que lo consiguen...
besos noiser
23 oct 2007 | 08:59 PM
Uff, por favor, qué agobio hoy con esta historia... Bien contado, desde luego. Me encanta el penúltimo párrafo. Sigue sorprendiéndonos :)
Un besito.
23 oct 2007 | 10:04 PM
Uff... qué manera tan interesante de describir la obsesión... hasta angustia un poco.
Un saludo!
P.D. Siento no ser más extenso pero ya sabes que prefiero hablar con imágenes jeje
24 oct 2007 | 01:58 PM
Es cierto que nuestro pensamiento nos traiciona muchas veces y por eso se puede convertir en nuestro peor enemigo, de ahí que hay que saber cuidarlo, mimarlo, quererlo, como?desconectando, apoyándose en los demás, en los amigos (que grandes son los amigos), en la familia, en los hobbis, hacernos felices para hacer felices a los demás, tópico típico.
Eres el vivo sucesor de Raymond Carver jodido (realismo sucio) y yo de Walt Disney (fantasia irreal) jejeje, un saludo.
24 oct 2007 | 09:37 PM
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