Artículo publicado en la web de MadridUnderground

Hacía tiempo que no asistía un concierto de una banda de talla y saltaba con la comodidad del pasado viernes en el Festimad, y es que el polifacético Emir Kusturica y su banda de no fumadores no llenó La Cubierta el viernes ni por asomo, y los grupos que le precedían, ya os podéis imaginar…

Sin embargo, liderados por el incombustible Dr. Nelle Karajlic, que a los dos temas ya se había quedado en gallumbos, la banda eslava ofreció un directo divertido, que durante un tiempo te saca hasta de los idiomas que nos rodean y logran que te evadas y te sumerjas en la música. Un directo musicalmente aceptable para la PÉSIMA acústica de La Cubierta, que cuando acoge a bandas muy apoyadas en los instrumentos el resultado se convierte en un sonido infernal que hace imposible diferenciar un saxo de unas maracas. Lo dicho, un show enfocado a la diversión, altas dosis de payasadas y músicos excelentes, bueno… excepto el propio Kusturica… pero verle dando saltos y haciendo coros ya es un puntazo. Varios temas del disco Unza Unza Time, alguno de la ópera punk ‘Le Temps des Gitans’ y los clásicos de los films ‘Gato Negro Gato Blanco’ o ‘Underground’ justificaron la asistencia. Antes de ellos, las siete bandas nacionales que abrieron el festival -Vita Imana, The Rejects, Rokcinante, Nu Eve, Gizmo y Fetus in Feto, y Day of Rising- tocaron para sus amigos y algún despistado que entrase antes de tiempo para ver a El Chojín, quien de verdad dio el pistoletazo de salida al evento, aglutinando a un público entregado después de las actuaciones de Kumar y Bigg.

El sábado fue bien distinto. Los yankis Linkin Park redujeron la edad media de los asistentes unos cuantos años y aumentaron el aforo, salvando así el cuello del festival y creando expectativas, si no positivas sí halagüeñas, de cara a la edición del año que viene. El Nu Metal más que aceptable de los californianos se vio enturbiado en parte por el pésimo sonido del recinto aunque salvado por una excelente producción. El público, que conocía cada uno de los temas interpretados, se dejó la garganta y llenó La Cubierta hasta por las gradas, acompañados muchos de ellos de sus padres o hermanos por ser menores de edad. Del resto de bandas del sábado llamaron la atención los catalanes Nunnery, que llevan ya unos años haciendo buen Hardcore aunque recibiendo poca cobertura, mientras que, por su parte, The Blackout y Lostprophets hicieron su papel: entretener a los presentes hasta que a los endiosados Linkin Park les apeteció salir a escena para ofrecer un directo vibrante en nuestro país tras cuatro años de espera. Deseamos y confiamos en que en la próxima edición el cartel estará a la altura de las expectativas.