Lorena y Rubén decidieron casarse hace un año más o menos. Ya tenían fecha, lista de invitados y un nidito de amor que pagan mensualmente, pero les falta algo imprescindible: el cursillo prematrimonial. Suena bastante divertido. Sí. Bueno, el caso es que allí se presentan. Los dos son cristianos de boquilla, de los que blasfeman y votan al PP y llevan sin ir a misa movidos por su propia fe ni se sabe. Pero vamos, que esto no es ni bueno ni malo. Seguro que alguien cercano tenéis que cumpla esas características. Es lo habitual. La norma para muchos jóvenes de hoy que se acercan a los treinta y que a sus padres y abuelos les hace ilusión ver a la hija/nieta de blanco. Lorena está ilusionada con la idea. A Rubén le da un poco lo mismo, pero vamos... que ya está enmarronado hasta la barbilla.

Para su sorpresa no son cuatro gatos los que acuden a la primera de las tres jornadas, sino que unas veintinco parejas llenan el salón de actos del Instituto en el que les han convocado. Hombres y mujeres de razas y edades diferentes esperan pacientes y tranquilos que comience el trámite, convencidos de que aquello de divertido tendrá lo justo. El cura comienza a hablar y les dice:
-Bueno, estáis aquí para recibir el curso prematrimonial porque habéis decidido casaros bajo la luz y el amor de Dios. Pero Dios sólo lo ampara si de verdad hay fe en vuestros corazones.
El silencio calmo reina en el espacio hasta que el sacerdote, con rostro sereno, sonriendo y apuntando a la masa con el dedo índice amenazante continúa.
-Sin embargo, debéis saber que, según las estadísticas, de las veinticinco parejas que estáis en esta sala, trece acabaréis juntos hasta el fin de vuestros días, nueve os divorciaréis y tres de vosotras moriréis a manos de vuestras parejas...
Cuando cincuenta gargantas tragan saliva a la vez el sonido es similar al que hace una piedra al sumergirse en el agua de un pozo.




23 jun 2008 | 11:19 PM
alejandrita
¡¡Guau!! Lo de casarse, entre el dinero que cuesta y las susodichas estadísticas, está para pensárselo detenidamente... El cura es completamente realista, eso sí. Pero por desgracia.
Besos.
23 jun 2008 | 11:33 PM
Maria
Vaya! No me puedo creer que un cura dijera algo así, jajaja!!!
En cuanto a las bodas...ya no saben qué inventar!! Seguro que si les preguntan los por los 10 mandamientos sale alguno que se ha saltado algo...
Besets!!
24 jun 2008 | 06:33 PM
Felipe Gato
zaz!!! sobre advertencia no hay engaño...eh?...
...¿cuántos se salieron mejor a tomar un café y reconsiderar casarse?...
je, yo lo hubiera hecho...
ronroneos
25 jun 2008 | 02:23 PM
mixcelaneas
Jajaja, y cuántas parejas huyen despavoridas durante el cursillo prematrimonial cuando el cura les dice las estadísticas????jajaja.
Muy buen post!!
Saludosss.
25 jun 2008 | 10:11 PM
medussa
juer...yo quiero casarme, pero en la vida pienso votar al PP!! ni bautizar a mis hijos a menos que ellos decidan que es su religion y quieren hacerlo!!!
ni muchas cosas mas, que ya para mito esta la boda...no quiero mas cliches
27 jun 2008 | 11:32 PM
Sr. S
Ay...los curas y su religión. Creen tener la verdad en todo incluso en el matrimonio, asunto en el que no se deberían inmiscuir porque me da la impresión que no saben de compromisos reales, sólo ideales.
Tu historia: Un buen chiste. Si es verídica: De terror.
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