Llego a casa, esta vacía. La tarde se presenta aburrida, nada que hacer. Me tiro en el sofá, mi cabeza se desploma y mis ojos van directos, como poseídos, al televisor, que está apagado aún. Observo la oscura lámina de cristal en la que me reflejo, me veo sentado observándome, pensando si encender ese monstruo que me lanza realidades que no quiero ver, actualidades que ya sé de memoria, ficciones basadas en ficciones; todo un mundo de mentiras bien vendidas, vendidas ya de antemano, sabiendo que aceptamos porque no hay otra cosa. Internet es demasiado y a la radio... le falta algo. ¿Periódicos? No me hagan reír, hay gente que sólo los compra para adquirir la peor videocámara del mundo gracias a los cupones de los domingos. Vivimos, somos, existimos, conocemos, y nos emocionamos gracias a la televisión. El mando me tiembla en la mano, mi dedo se aproxima al botón de encendido; me veo reflejado apuntando al aparato, tan sumiso, otra vez vuelvo a caer. Esta vez no! Afrontaré y venceré la tentación. Hay montones de cosas en las que pensar... Me levanto, echo una meada, me enciendo un pitilo y me rasco la cabeza. Se acabó el pensar. Ahí está ante mí, mirándome, desafiándome... me rindo. De acuerdo, me rindo. En un rapidísmo acto reflejo me hago con el mando y pulso el botón rojo. No se enciende! Estará desenchufada. No. No está desenchufada! Comienzan los sudores fríos, el humo del cigarro me entra por la nariz mientras compruebo que el euroconector está bien euroconectado. No funciona. Nada. La golpeo y no reacciona. Me siento, y la observo... siempre tiene que salir ganando. Al menos ya tengo algo que hacer esta tarde, buscar un televisor de segunda mano. Cogeré una chaqueta, hacía frío...




22 jul 2008 | 10:01 PM
mixcelaneas
En casa siempre sale ganando, aunque no haya nada interesante en ella, aunque no la mire nadie, está todo el día prendida en medio de las tareas cotidianas como una "amiga" que hace compañía, no puedo decir que en silencio... pero sí que no es para nada exigente. Aunque la tuya tiene sus mañas, no? Si no la atendés se ofende, jajaja. Seguro que si entrás con una tele nueva ella se larga a andar lo más tranquila. Quizás todo fue por "llevarte la contra",jeje.
Saludosss.
22 jul 2008 | 11:36 PM
alejandrita
Te ganó la mano... Sin moverse del sitio te hizo caer en la tentación y luego te obligó a salir todavía sin moverse ni un milímetro. Las máquinas a veces parecen más listas que nosotros y hasta con más mala leche jeje. Y nos ganan por la mano...
Un besito. Espero que estés pasando buen verano!! Cuídate!!
23 jul 2008 | 01:13 AM
medussa
jaja, me he visto reflejada, menuda situacion...somos esclavos y aun no nos hemos dado cuenta..bueno, ahora si XD
7 ago 2008 | 12:54 PM
solofantasia
cuánta verdad y cuántos momentos parecidos...
besos desde el sur
19 ago 2008 | 07:13 PM
Esther
Ay, sí, sí, la mía es pequeña, antigua y la tengo arrinconada. Quizás por eso se sintió ninguneada y un día, rebelde, se cambió sola los canales. Ya nunca volvió a ser la misma; ahora me mira digna, desafiante y con una sonrisa de medio lado porque sabe que siempre, siempre, pese a ese arrinconamiento, vuelvo a ella como una amante pasiva, dócil, aburrida de cuerpo blando.
Muchos besos Triffi, ya volví de vacaciones, ¿tú? ¿Seguirás con Gloria este año, verdad? Estamos en contacto, Esther de tu taller en Fuentetajaaaaaaaaaaa, que andaba ociosa hoy en casa y en vez de encender el televisor apretó el botón del ordenador.
25 ago 2008 | 01:52 PM
earendil
Saludos !
la Tele es esa amiga/enemiga... no podemos pasar sin ella, pero la odiamos cuando nos emboban horas y horas de innecesarios anuncios...
quizá la tele no tenga la culpa, quizá sea la publicidad... sin ese afán de vender, contemplaríamos este invento del demonio con otros ojos... je je
Arrivederci !
25 sep 2008 | 04:13 PM
Jorge L.A.
No sabía que fumabas...¡¡¡
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