Brisa artificial
Levantó el verano y debajo encontró un
ventilador.
Sus aspas no giraban porque el motor estaba roto, pero lo rescató de todos modos. Por las tardes se dedicaba a empujar las aspas con la mano y, si lo hacía con mucha fuerza, sentía una leve brisa.
Entonces cerraba los ojos, levantaba el rostro y viajaba a un punto de la costa, donde el viento fresco se esconde de los grados implacables y amontonados.




2 comentarios
Si es que no hay nada con un bañito en la playa para sofocar estos calores! O una piscina es su defecto, claro, jeje.
Aunque a mi me quitan el aire acondicionado y directamente me derrito!
Besets!
1 jul 2009 | 01:13 PM
Hola Noiserfan!!!
Me voy a guardar este post para el verano, jaja. Ahora estamos en pleno invierno por aquí.
Besossss.
8 jul 2009 | 03:48 PM
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