La Coctelera

SIN RAICES A LOS 30

Image and video hosting by TinyPic

Terapia estival - Un balance aproximado

Las cinco de la madrugada y no puedo dormir. Por suerte estoy en plenas vacaciones. Quizá sea la hiperactividad de la playa, sobre todo la que me contagia Daniel, mi sobrino de apenas dos años. Pero no, tampoco es el café de las seis de la tarde, no hay cafeína cuyo efecto dure tanto, ni aunque fuera de la misma Brasilia, además no es el caso. Lo que me impide descansar es el mar, no su sonido hipnotizante, sino su presencia, su proximidad. Siempre me ha pasado. Ya de adolescente el verano me servía como dique, como referencia temporal de cada año, más que el año nuevo o la Navidad. Y verano tras verano, en julio o agosto, cuando echo el ancla en la costa murciana y vuelvo a la habitación de mi casa de la playa, en esta misma en la que ahora escribo, siempre repaso qué ha sido de mi vida en este último año, en las tres estaciones y media desde que pisé esta casa por última vez, desde que sentí el sosiego de las olas mecer la noche.

No ha sido un periodo estéril en acontecimientos, no. Y alguno de ellos de gran importancia, tanta que han generado cambios en mi carácter, pero hacia adentro, hacia afuera sigo siendo el mismo. Sí, caeré en los tópicos de "la vida es un cúmulo de circunstacias, del "no hay mal que por bien no venga", "del nada es blanco ni negro del todo" o de la botella medio vacía... pero lo cierto es que he pasado momentos hermosos en estos 350 días y me quedo con ellos, gran parte de ellos los pasé al lado de alguien muy especial. 

He cambiado de vivienda pero no de barrio, he ampliado mi círculo de amistades de manera torrencial, y he sufrido etapas dolorosas -noticias tristes de mi entorno más cercano, una nueva relación sentimental que fracasa, la temida crisis de los 30 asomando su rostro a veces trágico y otras cómico...-, momentos en las que los Amigos han brillado distinguiéndose aún más de los amiguetes de cañas, he puesto a dar sus primeros pasos al proyecto profesional que siempre deseé, he descubierto unas raíces bien crecidas dentro de mi mismo que se extienden con una espiritualidad que ignoraba... Me sigo encontrando a mí mismo cada día, sorprendiéndome, leyéndome, haciéndome fotografías en blanco y negro, cuestionándome, animándome, consolándome... y sobre todo sonriéndome.

Extrañamente en el periodo con más cambios de mi vida, me siento menos desarraigado que antes, o al menos no tanto como siempre.Tengo la conciencia tranquila, pero el mar me agita, desde niño lo ha hecho.

Siempre digo que prefiero la montaña a la playa; quiza sea porque temo los discursos que el Mediterráneo me inspira.

5 comentarios

  1. Está bien hacer un balance cada tanto y el tuyo, a pesar de algunas pérdidas, da resultado positivo. Tenés proyectos, ideas nuevas, y ganas de seguir creciendo. Creo que ya deberías ir pensando en cambiar el título de tu blog, no te parece? ;)
    Saludosss!!!!!

  2. bueno el balance es positivo, y sigo teniendo tu maravilloso ejemplar del gruñiverso para cuando vuelvas...hacen unas cañas??

  3. Noiser

    Querida Mixce, en alguna ocasión he pensado en cambiar el nombre al blog, pero creo que su título ya integra en sí mismo su ADN, es como si un músico o un escritor decidiera al tiempo cambiar el título a su trabajo... lo perdería todo. Creo que el hecho de mantenerlo a pesar de los cambios es mejor. Gracias por seguir ahí, al otro lado del estrecho. Un abrazo caluroso para vuestro duro invierno ;)

    Ey Ivanchu, joer pues sí, a la vuelta te llamo sí o sí y tomamos unas cañejas comentando en directo la nueva criatura. Un abrazo fuerte superpapi!!

  4. Siento tu última frase como si la hubiese escrito yo misma...o, mejor dicho, me hubiese encantado escribirla!

    Yo creo que los que hemos nacido cerca del Mediterráneo nos pasa lo mismo; la mayoría decimos que nos gusta más la montaña, pero es inevitable sentirnos así cuando estamos cerca de él. No sé exactamente qué es lo que nos provoca, pero está claro que a nadie nos deja indiferentes.

    Por cierto, buen balance de año (aunque no siempre llueva a gusto de todos ;)).

    Besets!

  5. Y aun recuerdo cuando te recomendaba que te hicieses un blog y te decía que en ellos los lectores, quieren ver personas de carne y hueso...

    Es fácil explicarlo, pero no es nada sencillo combinar las palabras de tal manera que, contar lo cotidiano de uno mismo, despierte lo que los demás llevan dentro. Con textos como estos exprimes toda la magia de este medio, aunque ni lo pretendas.

    Por lo demás, estoy muy orgulloso de ti y de tu nueva etapa. Que da gusto verte!!

    Un abrazo crack!

Escribe un comentario