... que a un cojo
Carlos fue el primero en opinar que el agua de las dos botellas era del grifo. Iván dijo que creía que no, pero Pablo y Emilio coincidieron con la apreciación de Carlos. El camarero no abría las botellas delante de ellos, sino que ya las traía con el tapón aflojado. Preguntaron. El camarero, ofendido y envalentonándose, aseguró que las botellas las abría personal e intransferiblemente él y que eran agua de manantial, tal y como se leía en las etiquetas. Señalaba con ahínco los papelillos pegados al plástico en el que figuraban sendas fotos de las montañas de la andaluza Sierra Nevada. Emilio no creyó ninguna de las palabras del camarero y, argumentando que tenía un sexto sentido para percibir en la mirada las mentiras de la gente, invitó a los demás a beber las dos botellas, después descubrirían si el camarero mentía o no. Comieron y el agua se acabó. Emilio cogió un tenedor y tras limpiarlo con su servilleta lo clavó en la base de las dos botellas. Pidieron más agua y el camarero sospechoso de mentiroso se llevó los envases vacíos y atravesó la puerta que le llevaba a la cocina. No se dio cuenta de los hilos de agua que dejaba a su paso hasta que le alertó la mirada sorprendida de un cliente. Se dio la vuelta sin llegar a la mesa de destino, sonrojado por las risas de los cuatro del fondo y las miradas curiosas del resto de comensales. Por supuesto, la cuenta llegó con las botellas incluidas en el precio, pero fue otro camarero quien llevó la factura a la mesa. Sin ánimo de armar un revuelo, los cuatro pagaron sus catorce euros correspondientes y no dejaron propina.




24 mar 2010 | 10:45 AM
noiserfan
Basdo en una anécdota real que me contaron hace años y que llegó reciente y repentinamente a mi memoria
24 mar 2010 | 03:25 PM
tenemosimagenes
Jaja, me ha encantado! Si es que la picaresca no tiene fin... Por cierto, ¿sabías que un 90% de los camareros españoles se llama "Perdona"?
¡Saludos!
26 mar 2010 | 02:24 PM
angelsinalas
La verdad es que la historia es muy curiosa....no imaginaba algo así, aunque que sé que todo puede pasar. Podían haber hablado con el camarero y haberle dicho lo que pasaba con la botella.....yo no sé si me hubiera callado, después de ver caer el agua por ella, jeje...pero estoy segura que no volvieron a ese lugar.
Besos.
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